Zao Wou-Ki
Acabo de descubrir un artista que no puedo resistir compartir con vosotros. En realidad no lo descubrí yo solo, fue mi amigo César el que me lo descubrió en una reciente visita a su estudio.
El aspecto de Zou me resultó familiar, en el sentido de que me pareció un chino más, etéreo, frágil y ausente. Pensé que su obra sería igual, con esa tendencia hacia lo inmaterial, a trascender de lo real para situarse en ese estado superior ansiado por las religiones orientales. Pero su paso por París en la década de los 50 claramente matizó su trabajo.
Me sorprendió una obra muy ligada a la realidad. Sin abandonar por completo lo propio de su cultura, la materialidad de sus pinturas nos ayuda a entender su obra como cercana, y es seguramente eso, lo que permite a un personaje culturalmente tan alejado de nosotros emocionarnos con su obra.


Noviembre 29th, 2009 at 16:33
Los cuadros de Zao Wou-Ki -como es bien sabido- tienen una virtud: son beneficiosos.
Henri Michaux
Noviembre 30th, 2009 at 13:22
Son brutales. Creo que es fácil asociar el arte chino con una cierta confusión artística y a veces parece difícil salirse del circuito habitual para encontrar valores interesantes fuera de occidente. Zao Wou-Ki desde luego es una grata sorpresa y nos aclara que China no es sólo una potencia económica, sino que tiene mucho más por descubrir.